Skip to main content

Las entidades del Sector Social de la Compañía de Jesús presentan una campaña para cambiar el relato sobre la convivencia y las migraciones

Las entidades del Sector Social de la Compañía de Jesús presentan una campaña para cambiar el relato sobre la convivencia y las migraciones

En un momento en el que la polarización, los discursos de odio y la desinformación ocupan buena parte de la conversación pública, las entidades del Sector Social de la Compañía de Jesús han decidido apostar por otro relato. Bajo el nombre Recetas de Esperanza, la nueva campaña impulsada por el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) propone mirar la realidad desde la cercanía y la posibilidad de construir una sociedad más acogedora.

Con esta campaña, las entidades quieren contribuir a acercar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a la vida diaria, demostrando que conceptos como la justicia, la inclusión o la convivencia empiezan a construirse en los pequeños gestos. Recetas de Esperanza invita a "cambiar el dial" y prestar atención a las historias que hablan de encuentro, solidaridad y comunidad.

La campaña utiliza la metáfora de las recetas para recordar que los ingredientes necesarios para fortalecer la convivencia están al alcance de todas las personas. La hospitalidad, la empatía, la humanidad y la acogida son algunos de esos elementos esenciales que, combinados con el compromiso colectivo, hacen posible construir sociedades más justas e inclusivas.

Lejos de entender la esperanza como un sentimiento pasivo o ingenuo, la propuesta la presenta como una fuerza capaz de movilizar, generar vínculos y abrir caminos de transformación. Esa esperanza se concreta cada día en el trabajo que desarrollan las entidades del Sector Social junto a personas migrantes y comunidades de acogida, impulsando iniciativas que ponen en el centro la dignidad de todas las personas.

Durante la presentación también se dio a conocer el vídeo principal de la campaña, construido en torno a la canción Las cosas del querer, una pieza que refuerza el mensaje de que, incluso en tiempos complejos, siempre es posible encontrar motivos para seguir apostando por una convivencia basada en el respeto, la hospitalidad y la esperanza compartida.