Del cacao al chocolate: mujeres que transforman el valor de la tierra

En la región de Piura, al norte de Perú, el cacao sostiene la vida de cientos de familias organizadas en torno a la Asociación de Pequeños Productores de Cacao de Piura (APPROCAP), acompañados por CIPCA Perú, organización aliada de Alboan. Nacida en 2003 por iniciativa de 150 productores y productoras, la organización ha evolucionado hasta convertirse en cooperativa agraria, mejorando la calidad del cultivo y su acceso a mercados nacionales e internacionales.
En este proceso, las mujeres han ido ocupando un lugar cada vez más visible, especialmente en la transformación del cacao. Más allá del cultivo, han encontrado en la elaboración de productos con valor añadido un espacio propio de participación, ingresos y desarrollo de capacidades.
De la producción a la transformación
Durante años, el trabajo se centró en la producción y comercialización del cacao en grano. La creación de un centro de acopio permitió mejorar la calidad, garantizar procesos más estables y responder a las exigencias de un mercado cada vez más competitivo, tanto nacional como internacional.
El gran objetivo de socios y socias ha sido avanzar de la venta de materia prima a la elaboración de productos transformados, capaces de generar más valor en origen. En esta línea, la cooperativa ha impulsado la producción de pasta de cacao y chocolates, incorporando procesos que permiten que una mayor parte del beneficio económico se quede en el territorio.

Mujeres en la transformación del cacao
En esta etapa de transformación, las mujeres desempeñan un papel clave. Un grupo de lideresas, junto a mujeres socias e hijas de socios, participa activamente en la elaboración de chocolate y productos derivados del cacao.
«Al principio el cacao lo vendíamos así, sin transformar ni nada. Y claro, el precio era bajo. Cuando empezamos con las formaciones, nos costó, porque era todo nuevo… pero fuimos aprendiendo.
Ahora ya sabemos fermentar, secar mejor, incluso hacer algunos productos. Y eso se nota. Ganamos un poco más. A mí me da orgullo, la verdad. Antes no hablaba mucho en las reuniones, ahora sí digo lo que pienso. Y queremos que entren más mujeres, que esto siga creciendo.» Sobeida García Guevara. Productora cacotera
Además, se ha impulsado una línea de productos con valor añadido bajo la marca Intensso, que incluye chocolates rellenos con conservas elaboradas a partir de productos silvestres y pasta de cacao 100% pura, con usos tanto gastronómicos (como postres o chocolate en taza) como cosméticos.
Cuando el valor del cacao se multiplica
El trabajo de las mujeres en la transformación del cacao muestra cómo el valor de un producto puede crecer cuando se incorporan procesos locales de elaboración. No se trata solo de producir materia prima, sino de participar en toda la cadena, generando más ingresos, más autonomía y más oportunidades.
Aun así, el acceso a formación, recursos y espacios de participación sigue siendo un desafío en muchos contextos rurales. Por eso, fortalecer estos procesos es clave para que más mujeres puedan consolidar su papel dentro de iniciativas productivas como esta.
Tu apoyo hace posible que procesos como el de APPROCAP sigan creciendo, que más mujeres puedan formarse y participar en la transformación del cacao, y que el valor generado se quede en el territorio. Porque cuando las mujeres participan en toda la cadena del cacao, no solo se transforma el producto: se transforman también las oportunidades de vida.



