Arranca en familia nuestro 30º aniversario
Treinta años dan para mucho: mucho trabajo compartido, muchos viajes, muchas historias contadas —buenas y difíciles—. Pero, sobre todo, treinta años dan para agradecer.
El pasado 26 de febrero cumplimos tres décadas de compromiso con la justicia global, acompañando a personas, comunidades y organizaciones en diferentes lugares del mundo. Treinta años en los que el planeta ha cambiado profundamente: han cambiado las fronteras, las tecnologías, las formas de comunicarnos y también los desafíos sociales y ambientales.
Y, sin embargo, hay algo que permanece. La convicción de que juntas y juntos es posible construir un mundo más justo.
Hoy, al mirar atrás, lo hacemos hacen con satisfacción, pero sobre todo con gratitud. Por eso, para empezar a celebrar este aniversario hemos querido hacerlo con quienes, en nuestro entorno más cercano, nos han acompañado en este camino: personas socias, voluntarias, comunidades y entidades aliadas y amigas que confían en nosotras.

Cuatro ciudades, un mismo espíritu de celebración
Durante la última semana de febrero se celebraron encuentros en Pamplona, Donostia, Vitoria-Gasteiz y Bilbao, que reunieron a la base social, y comunidades y entidades cercanas, junto a nuestro equipo.
En Donostia el encuentro celebrado el 23 de febrero en la Iglesia del Sagrado Corazón reunió a muchas personas en un ambiente cercano. Fue una ceremonia entrañable para recordar el camino recorrido y compartir la esperanza que nos sigue impulsando.
Dos días después, el 25 de febrero, la Capilla de San Francisco Javier en Pamplona acogió una celebración en la que participaron varias decenas de personas, muchas de las cuales continuaron el encuentro en un pequeño lunch posterior.
En Bilbao, el 26 de febrero la celebración tuvo lugar en Arrupe Etxea. La asistencia superó las expectativas al punto de rebosar la capilla, y el ambiente estuvo cargado de emoción.
Por su parte, en Vitoria-Gasteiz, el 27 de febrero, el encuentro se celebró en la Capilla del Centro Loyola en un diálogo celebrativo interreligioso muy participativo, donde se compartieron experiencias y deseos para el futuro.







