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La respuesta tras el terremoto: el compromiso de la Compañía de Jesús en Venezuela

Terremoto Venezuela

El 24 de junio de 2026, dos desgarradores terremotos de gran magnitud (7,2 y 7,5) sacudieron Venezuela en menos de un minuto. El impacto provocó la pérdida de vidas, el colapso de infraestructuras y una profunda crisis humanitaria que afectó directamente a miles de familias, así como a las propias obras e instalaciones educativas y comunitarias de la Iglesia y la Compañía de Jesús.

Ante el dolor y la emergencia, la red jesuita movilizó de inmediato todas sus capacidades acumuladas en el territorio para brindar una respuesta coordinada, cercana y eficiente. Bajo el lema "Una sola misión, una sola respuesta", la Provincia de Venezuela —con la articulación de la Oficina de Desarrollo / Unidos en la Misión y la colaboración internacional de entidades como Alboan— activó un Protocolo de Gestión Humanitaria orientado por la protección de la vida, la transparencia y los principios humanitarios de «Acción sin Daño».
 

Logros y alcance de la respuesta inmediata

Durante esta primera fase de atención urgente, la red logró canalizar la ayuda hacia las poblaciones más vulnerables en zonas críticas como La Guaira, Miranda y el Distrito Capital:

  • Atención y alcance directo: Se alcanzaron a más de 87.000 personas golpeadas por el sismo.
  • Movilización de insumos: Se distribuyeron más de 645 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo alimentos, agua, medicamentos y materiales de higiene.
  • Red de voluntariado y alianzas: La labor fue impulsada por más de 1.000 voluntarios, 320 organizaciones articuladas y el apoyo de más de 5.300 donantes particulares e institucionales.
  • Atención psicosocial y educación: Entidades como Fe y Alegría, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), el Centro Gumilla y la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) desplegaron ayuda en materia de salud mental, asesoría jurídica, acogida comunitaria y habilitación de espacios seguros para la infancia y la continuidad escolar.

Además, la tecnología desempeñó un papel estratégico. A través de iniciativas digitales como "Necesito Ayuda" y "Quiero Donar", unidas al despliegue de 12 puntos de conectividad satelital Starlink, se garantizó la trazabilidad de las donaciones desde su recepción hasta la entrega a la persona destinataria, cuidando siempre su dignidad.
 

De la emergencia a la reconstrucción sostenible

Aunque la fase de respuesta inmediata llega a su fin, el compromiso de acompañar a las comunidades continúa. Partiendo de las lecciones aprendidas —donde destacar la importancia de verificar necesidades, coordinar esfuerzos y fortalecer el tejido social desde antes de la crisis— la Compañía de Jesús en Venezuela ha presentado su Plan Único de Respuesta, Recuperación y Reconstrucción con un horizonte de 24 meses.

Este plan integral contempla seis líneas de acción estratégica: ayuda de emergencia continuada, educación en emergencias, protección y derechos, salud física y emocional, reactivación de medios de vida mediante formación y microcréditos, y el fortalecimiento institucional. Desde Alboan, reafirmamos nuestro compromiso de seguir caminando junto al pueblo venezolano en este trayecto de reconstrucción y esperanza, porque cuando muchas manos se unen, la dignidad se abre paso.

 

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