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La Basu: la rapera vasca que convirtió el euskera en un arma de rap feminista

La Basu: la rapera vasca que convirtió el euskera en un arma de rap feminista

¿Cuántas mujeres tuvieron que abrirse camino a golpes en un mundo que no las quería ahí para que hoy el rap en euskera exista? Elena Caballero Villanueva, conocida en la escena como La Basu, lleva treinta años respondiendo a esa pregunta con hechos: fundó el primer grupo de rap formado íntegramente por mujeres en Euskal Herria, grabó el primer disco de rap en euskera hecho por una mujer y hoy sigue llevando su lucha feminista a escenarios, colegios y cárceles.

Su historia se cuenta en el último episodio de A Contracorriente, el podcast de Alboan, donde repasa tres décadas de autogestión, activismo cultural y una pregunta que atraviesa toda la conversación: ¿qué significa ser coherente durante tanto tiempo?

 

De un contenedor de basura a un referente del rap vasco


El apodo de La Basu no nace de una leyenda heroica, sino de una anécdota de juventud: tras caerse dentro de un contenedor de basura a la salida de un concierto, empezó a firmar así sus primeras letras, en un momento en el que necesitaba dejar claro algo que entonces resultaba extraño: que el rap también lo hacían mujeres.

En 1999 fundó Jungla Urbana, un grupo compuesto íntegramente por chicas en un ecosistema casi exclusivamente masculino. Poco después dio un paso más allá y llevó el euskera al rap, un idioma que hasta entonces solo se asociaba al folk y al rock. Como ella misma resume:

"Quería demostrarle al mundo que las mujeres también podíamos hacer rap en euskera."

 

Kurdistán: el rap como puente entre luchas


Una de las experiencias más recientes de La Basu ha sido su viaje a Kurdistán, donde se convirtió en la primera mujer en llevar el rap en euskera a la región. Allí compartió escenario y talleres con mujeres locales, en un intercambio que ella describe como profundamente transformador: ver de cerca la lucha por la lengua, la cultura y la libertad de otras mujeres, y responder con música y baile.

 

Treinta años de autogestión: "No le debo nada a nadie"


Uno de los ejes centrales de la conversación es la coherencia como forma de vida. La Basu nunca ha firmado con una discográfica: ha construido su carrera desde la autogestión, incluso cuando eso significaba renunciar a festivales grandes o a la atención mediática.

Algunos de los proyectos que sostienen ese recorrido:

  • Esquina Femenina, una red que hoy reúne a más de 3.000 mujeres del mundo del hip-hop en distintos países.
  • Un festival propio de mujeres raperas que lleva diez años dando visibilidad a artistas de Palestina, Francia, Colombia y otros lugares.
  • Dieciséis años de talleres de rap en colegios y centros penitenciarios de Euskal Herria, donde enseña a escribir y a expresarse a través del ritmo.

 

Un nuevo disco dedicado a las mujeres de su familia


La Basu prepara un nuevo álbum inspirado en las mujeres costureras de su familia, un homenaje al trabajo invisible que tantas mujeres han sostenido en silencio durante generaciones. Un proyecto que conecta con otro de los temas que atraviesa toda la entrevista: la importancia de contar las historias que casi nunca se cuentan, y de mirar hacia atrás para entender el presente.

 

Rap, feminismo y memoria


La conversación aborda también el auge de discursos de extrema derecha dentro de la cultura urbana y la necesidad, según La Basu, de recuperar la memoria histórica del hip-hop: una cultura nacida en comunidades negras y racializadas de Estados Unidos, y que hoy algunos intentan vaciar de su origen y de su sentido de lucha.

 

Escucha el episodio completo


La entrevista se cierra con un mensaje final que La Basu decide lanzar, como no podía ser de otra forma, en forma de rap y en euskera.

Puedes escuchar el episodio completo de A Contracorriente, el podcast de Alboan, disponible ya en YouTube y Spotify.