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Mujeres que siembran resiliencia en Burundi

La agroecología y el liderazgo femenino, claves frente al cambio climático
Mujeres que siembran resiliencia en Burundi

En Burundi, el impacto del cambio climático se siente con fuerza en los campos. Sequías prolongadas, lluvias irregulares e inundaciones han alterado los ciclos agrícolas y reducido la producción de alimentos básicos como el maíz o las alubias. La pérdida de cosechas no solo agrava la inseguridad alimentaria, sino que empuja a muchas familias a desplazarse en busca de tierras más fértiles.

Frente a este escenario, la agroecología está emergiendo como una alternativa sólida y sostenible. Este enfoque recupera prácticas agrícolas tradicionales, promueve la diversidad de cultivos y reduce la dependencia de insumos químicos que deterioran el suelo. Además, permite a las comunidades producir alimentos más variados y nutritivos, reforzando su autonomía.

Pero si hay un elemento clave en esta transformación, es el papel de las mujeres. En Burundi, la mayoría de ellas dependen de la agricultura para subsistir, aunque siguen enfrentándose a importantes barreras para acceder a la tierra, a los recursos y a la toma de decisiones. Esta desigualdad estructural las hace especialmente vulnerables ante los efectos del cambio climático.

“Las mujeres están en el centro de la producción agrícola, pero no siempre pueden decidir sobre ella”, explica Marie Reine Ndoricimpa, responsable de proyectos y de género en Inades-Formation Burundi, organización aliada de Alboan.

 

Formación y emancipación, de la mano


Para hacer frente a esta realidad, Inades-Formation Burundi impulsa, con el apoyo de Alboan, iniciativas que combinan formación agroecológica y empoderamiento femenino. A través de estos programas, las mujeres adquieren conocimientos sobre técnicas sostenibles, pero también sobre sus derechos y su papel en la comunidad.

Uno de los aspectos más transformadores es el acceso a pequeños créditos a través de grupos de ahorro. Estas herramientas permiten a las mujeres iniciar actividades generadoras de ingresos y disponer de recursos propios, algo que tiene un impacto directo en su autonomía y en su capacidad de decisión dentro del hogar.

El trabajo también aborda cuestiones clave como la violencia de género o la participación política. Mediante formaciones y espacios de diálogo, se promueve un cambio de mentalidad tanto en mujeres como en hombres, fomentando relaciones más igualitarias y comunidades más justas.

En un contexto marcado por la incertidumbre climática, las mujeres rurales de Burundi están demostrando ser agentes fundamentales de cambio. Apostar por la agroecología y por su liderazgo no solo mejora la seguridad alimentaria, sino que abre el camino hacia un futuro más sostenible y equitativo.