Harrera Herria: cuando la acogida se construye desde la comunidad
¿Te gustaría conocer cómo se tejen, desde barrios, centros educativos y asociaciones, iniciativas de acogida a personas migrantes en Euskadi y Navarra? ¿Qué papel juega la comunidad en estos procesos? ¿Qué aprendizajes surgen cuando la acogida se vive como una experiencia compartida?
A estas y otras preguntas responde Harrera Herria, una investigación impulsada por Fundación Alboan que analiza diversas iniciativas comunitarias de apoyo a personas migrantes y refugiadas en Euskal Herria. El estudio pone el foco en experiencias concretas de acogida, en la implicación de la ciudadanía y en los retos y aprendizajes que emergen cuando la solidaridad se organiza desde lo local.
La investigación ha sido posible gracias a un trabajo colaborativo entre Alboan y un amplio grupo de entidades sociales, académicas y comunitarias: Harresiak Apurtuz (coordinadora de ONG de apoyo a personas migrantes en Euskadi), Fundación Begirune, la Comisión de Acogida del Foro Vasco de Migración y Asilo a través de Kolore Biziak, el Instituto de Derechos Humanos Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto, la Liga de Mujeres Saharauis, la Asociación de Emigrantes de Guinea Bissau en el País Vasco (Nô Pintcha), Fundación Ellacuría y la Asociación Loiolaetxea.
Iniciativas que nacen desde el territorio
Harrera Herria recoge y analiza experiencias diversas que se desarrollan en Euskadi y Navarra y que tienen un elemento común: la participación activa de la comunidad. Se trata de iniciativas impulsadas desde asociaciones vecinales, centros educativos, redes ciudadanas, colectivos de personas migrantes o entidades sociales que entienden la acogida no solo como una respuesta asistencial, sino como un proceso relacional que transforma tanto a quienes llegan como a quienes acogen.
El estudio documenta el origen y la evolución de estas experiencias, mostrando cómo muchas de ellas surgen como respuesta a situaciones de exclusión, desprotección o soledad, y cómo, con el tiempo, se consolidan gracias al compromiso ciudadano, el voluntariado y el trabajo en red. La acogida se convierte así en un espacio de encuentro, aprendizaje mutuo y construcción de comunidad.
Aprendizajes que van más allá de la acogida
Uno de los principales aportes de Harrera Herria es la sistematización de los aprendizajes compartidos que generan estas iniciativas. Aprendizajes que no solo tienen impacto en las personas migrantes (mejorando su acceso a derechos, redes sociales y oportunidades), sino también en la comunidad de acogida, que se ve interpelada a revisar prejuicios, a fortalecer la convivencia y a construir un “nosotros” más diverso e inclusivo.
El estudio muestra cómo las experiencias de acogida comunitaria ayudan a romper discursos de miedo y exclusión, apostando por relaciones basadas en la cercanía, el reconocimiento y la corresponsabilidad. Frente a modelos de acogida más institucionalizados o fragmentados, estas iniciativas ponen en valor la dimensión comunitaria como un elemento clave para la cohesión social.
Retos para una sociedad de acogida
Junto a los logros, Harrera Herria también identifica retos importantes: la sostenibilidad de las iniciativas, la necesidad de mayor apoyo institucional, la coordinación entre agentes, o la incorporación de enfoques como la perspectiva de género y los cuidados. Lejos de idealizar las experiencias, la investigación invita a una reflexión honesta sobre los límites y las condiciones necesarias para fortalecer modelos de acogida más justos y duraderos.
En un contexto marcado por el aumento de discursos xenófobos y racistas, Harrera Herria se presenta como una aportación valiosa para repensar los modelos de acogida en Euskal Herria, poniendo en el centro las prácticas que ya están construyendo, desde lo cotidiano, una sociedad más plural, solidaria y comprometida con los derechos humanos.
Porque la acogida no es solo una política: es, sobre todo, una experiencia colectiva que se aprende y se construye en comunidad.


