Las mujeres dalit, organizadas por sus derechos laborales

Alboan Alboan
09/04/2018
Las mujeres dalits organizadas por sus derechos laborales

Han pasado 5 años desde el colapso del edificio de Rana Plaza en Bangladesh donde murieron trabajadoras del sector textil. En la India también hay colectivos empobrecidos, en especial mujeres y menores de edad, que desempeñan trabajos en condiciones precarias y con pésima seguridad.

Estos días nuestra compañera Sandra Delgado está de visita a organizaciones aliadas del sur de la India (MJSET), con las que desarrollamos un proyecto que busca la organización de la población trabajadora dalit de Tamil Nadu. Gracias al mismo se han conformado oficinas sindicales en 3 distritos que atienden a trabajadoras en su mayoría (85% mujeres), ocupadas en el sector precario o informal. Atienden casos legales y facilitan el acceso a subvenciones colectivas. El proyecto está cofinanciado por la Agencia Vasca de Cooperación y por ALBOAN.

La evaluación es positiva. Las mujeres valoran los pasos dados, y sienten que ellas y las comunidades dalits están más capacitadas. Cuentan con más capacidad de demandar al gobierno una mejor regulación laboral y el respeto de sus derechos como población tradicionalmente discriminada. Sigue habiendo retos como mejorar las condiciones y el acceso a empleos dignos, articularse con más organizaciones a nivel estatal y seguir consolidando el liderazgo de las mujeres en estos sindicatos. Para que no haya más casos como el Rana Plaza ni en Bangladesh ni en ningún lugar. 

 

NAGAJOTHI, UNA MUJER DALIT

Nagajothi es una mujer dalit de las afueras de Madurai, en el sur de la India. Trabaja como costurera y contribuye a la economía familiar.

Hace ya casi un año que es la secretaría del sindicato de trabajadoras informales de su zona (Thirumangalam), que junto a otras dos mujeres son las representantes de este sindicato mixto que busca organizar y velar por los derechos sociales y laborales de este colectivo ocupado en empleos informales o precarios. En este tipo de oficinas del sindicato realizan los registros a nuevas personas miembro, y buscan apoyos para temas legales o ayudas comunitarias como el acceso a agua potable o el arreglo de las carreteras. Expresan lo orgullosas que se sienten no sólo por luchar por sus derechos sino también por los de su comunidad aruntatyar tradicionalmente excluida.

Nagajothi, gracias al proyecto pudo cursar y aprobar el examen de conducir, y gracias a la información que obtiene en este sindicato, ha accedido a una ayuda para comprar una motocicleta. Como mujer emprendedora ha ganado en autonomía, puede desplazarse al centro a por nuevas telas para trabajar, y también distribuir lo que va produciendo ella o sus compañeras de la zona. 

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