Educación

Misión

Somos la ONG de cooperación al desarrollo de los Jesuitas en Euskadi y Navarra

Trabajamos por la construcción de una ciudadanía global que denuncie las injusticias que provocan desigualdad en el mundo, construya una cultura que promueva el bien común y transforme las estructuras generadoras de pobreza a nivel local y global. Para lograrlo, nos unimos en red con personas y grupos de todo el mundo.

1Nuestra colaboración se centra en las siguientes temáticas:

  • Educación de calidad
  • Desarrollo económico-productivo sostenible y equitativo
  • Acción humanitaria en crisis recurrentes
  • Democracia a favor de las personas excluidas

2En toda nuestra actividad incorporamos 3 ejes transversales:

  • La espiritualidad como dimensión en el horizonte de desarrollo humano.
  • El reconocimiento de las desigualdades entre mujeres y hombres y el compromiso con la equidad de género.
  • La participación ciudadana para la incidencia social y política.

Visión

Caminamos junto a personas y organizaciones de todo el mundo hacia un horizonte en el que el desarrollo humano, la vida digna y la justicia sean patrimonio de toda la humanidad.

Contribuimos a la formación de una ciudadanía responsable, comprometida e inclusiva de personas y culturas.

El sueño que nos anima para avanzar en los próximos años es lograr una ALBOAN enraizada, querida, reconocida, sostenible, ilusionante y puente.

  • Enraizada en el nuevo proyecto unificado deCompañía de Jesús a través de sus plataformas locales y territorial.
  • Querida por las organizaciones y la base social con las que se alía.
  • Reconocida por su valor añadido en el acompañamiento a entidades, la formación y la construcción de ciudadanía global.
  • Sostenible gracias a un equipo comprometido y una financiación estable y diversificada.
  • Ilusionante, por sus propuestas y su comunicación esperanzadora.
  • Puente entre nuestro estilo de vida y las situaciones de frontera de deshumanización.

Valores

Entendemos el desarrollo humano como un proceso de construcción conjunta en el que, además de las actividades y los resultados, son importantes también el estilo, los modos de relación y las formas de hacer.

La construcción de una cultura del bien común y de comunidades de solidaridad comienza, por tanto, por nuestra propia transformación, como personas y como organización. Para responder a este reto necesitamos cultivar de forma especial algunos valores fundamentales.

  1. Cuidado de las personas - La persona está en el centro del proyecto de ALBOAN.
  2. Honestidad y transparencia - Más allá de las obligaciones legales de rendición de cuentas.
  3. Competencia y profesionalidad – Un equipo capaz y competente, comprometido con la construcción de la cultura del bien común.
  1. Creatividad e innovación - Apostamos por soluciones distintas a las empleadas tradicionalmente.
  2. Compromiso y coherencia - En la construcción de la cultura del bien común.
  3. Alegría y celebración de la vida - Como componentes imprescindibles de la cultura del bien común que queremos construir.
raíces de alboan

Raíces

Los territorios de País Vasco y Navarra cuentan con una larga tradición misionera y de cooperación internacional. Centenares de Jesuitas procedentes de estas comunidades autónomas han dedicado sus vidas al servicio de personas de otras tierras, otras culturas y otras religiones.

Para continuar con esta labor comenzó su andadura en el año 1994 la organización ALBOAN. En el año 1996 se crea la Fundación ALBOAN promovida y respaldada por la Compañía de Jesús.

Las raíces que alimentan la tradición y el buen hacer en el que se inserta ALBOAN son en gran medida la de los distintos Secretariados de Misiones:

Secretariado de Gujerat

En el año 1949 se inician las relaciones entre dos provincias de la Compañía de Jesús: Gujerat (India) y Loyola.

Desde el comienzo, fueron destinados a la región del Gujerat numerosos jesuitas navarros, guipuzcoanos y aragoneses lo que dio lugar a unos lazos especiales entre ambas provincias.

En 1960 Gujerat se había convertido en el decimosexto estado autónomo de la India. Es en esta época cuando el Secretariado de Misiones del Gujerat tiene un mayor auge, desarrolla su estructura y comienza a apoyar de manera significativa a la Provincia de Gujerat.

El trabajo realizado durante estos años ha transformado por completo la región. Decenas de miles de personas han recibido una educación que hasta entonces estaba reservada a determinadas castas. Los proyectos productivos han frenado la emigración de los más pobres hacia las ciudades, la instalación de pozos y bombas ha transformado la agricultura, las cooperativas lecheras se han convertido en la esperanza de cientos de comunidades hasta entonces marginadas.

Hoy en día, más de veinte mil niñas y niños de las clases más marginadas estudian en los colegios apoyados por la Misión del Gujerat.

Fe y Alegría

En el año 1949 se inician las relaciones entre dos provincias de la Compañía de Jesús: Gujerat (India) y Loyola.

Desde el comienzo, fueron destinados a la región del Gujerat numerosos jesuitas navarros, guipuzcoanos y aragoneses lo que dio lugar a unos lazos especiales entre ambas provincias.

En 1960 Gujerat se había convertido en el decimosexto estado autónomo de la India. Es en esta época cuando el Secretariado de Misiones del Gujerat tiene un mayor auge, desarrolla su estructura y comienza a apoyar de manera significativa a la Provincia de Gujerat.

El trabajo realizado durante estos años ha transformado por completo la región. Decenas de miles de personas han recibido una educación que hasta entonces estaba reservada a determinadas castas. Los proyectos productivos han frenado la emigración de los más pobres hacia las ciudades, la instalación de pozos y bombas ha transformado la agricultura, las cooperativas lecheras se han convertido en la esperanza de cientos de comunidades hasta entonces marginadas.

Hoy en día, más de veinte mil niñas y niños de las clases más marginadas estudian en los colegios apoyados por la Misión del Gujerat.

Secretariado de Extremo Oriente

Algunos de los primeros contactos entre el mundo occidental y el que se escondía tras la Gran Muralla los realizaron jesuitas hace ya más de tres siglos.

Servicio Jesuita a Refugiados

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS, según las siglas en inglés) fue establecido en 1980 como respuesta espiritual y práctica a la situación de los refugiados en el mundo en aquel momento. Dado el incremento masivo de los desplazamientos forzosos en los años 80 y 90, la Compañía de Jesús ha reafirmado varias veces su compromiso por la causa de los refugiados.

El Servicio Jesuita a Refugiados trabaja en más de 40 países, con la misión de acompañar, servir y defender los derechos de los refugiados y desplazados forzosos. La misión confiada al JRS comprende a todos los que han sido apartados de sus hogares por los conflictos, los desastres humanitarios o las violaciones de los derechos humanos, de acuerdo con la enseñanza social católica que define como refugiado “de facto” a múltiples categorías de personas.

Sus actividades incluyen programas de atención pastoral, educación de niños y adultos, cuidados médicos, servicios sociales y de asesoría. Cada proyecto está diseñado para hacer frente a las necesidades locales teniendo en cuenta los recursos disponibles.

ALBOAN y el JRS tienen un acuerdo marco de colaboración que se concreta en un convenio específico con la región del JRS en Grandes Lagos y apoyos puntuales al JRS de África del Oeste y Colombia.

ALBOAN es además el representante del JRS en el estado Español desde finales del 2004.